Desde que SORBOS se convirtiera en la primera pajita comestible y biodegradable del mercado, ha habido un par de detalles que no han parado de sucederse: todo el mundo que nos conoce, cree que la idea es inmejorable; todo el que nos prueba, queda encantado con la experiencia. Sobre todo los niños. El hecho de que nuestras cañitas sean comestibles es algo atractivo para los más pequeños, que además pueden disfrutar de una amplia gama de sabores. Lima, fresa, manzana, limón, jengibre… En definitiva, sus sabores favoritos.

Pero SORBOS no solo es ideal para los niños por su sabor -que les encanta- sino porque además éstos pueden jugar con la pajita en la bebida y, sobre todo, porque les conciencia sobre ayudar y contribuir en la lucha contra el plástico. El medio ambiente es un bien que debemos preservar a toda costa, y SORBOS está muy comprometido en la causa. La posibilidad de poder proveer a los niños de un producto agradable como unas pajitas comestibles junto con la conciencia social que perseguimos desde el primer día, nos llena de satisfacción.

Otro motivo que hace atractivo SORBOS a los niños es la personalización. Imagina una cañita con su nombre o su emoji favorito. Es algo realmente llamativo, junto con la gran variedad de colores de las propias pajitas, y los sabores. Ya sabéis, peques, con SORBOS vuestros desayunos y meriendas serán más sabrosos y divertidos.