Fin de la primera experiencia SORBOS en Asia. Como os comentábamos el pasado miércoles, el viaje nos ha sorprendido gratamente: teníamos una idea muy positiva de la tradición y cultura asiática, pero su hospitalidad nos ha conmovido. Además, hemos podido comprobar que en China la gente sabe compaginar muy bien trabajo con devoción. En las ferias, por ejemplo, no faltó diversión, pero también conocimos muchas empresas interesantes mientras disfrutábamos de cóctels consumidos con nuestras pajitas comestibles.

Durante los últimos días de la semana pasada y inicios de esta, pusimos rumbo a Filipinas para concluir la gira de presentación de SORBOS en Asia. Allí conocimos a empresarios locales que mostraron un gran interés por SORBOS, consiguiendo que algunos de ellos apuesten fuerte en sus país por las primeras pajitas comestibles del mercado. Filipinas es un país lleno de gente con sueños, un atributo en común con SORBOS, y los muchos emprendedores asiáticos con los que tuvimos el placer de charlar mostraron un entusiasmo y una ambición que quedó ratificada al llegar a su país, donde incluso hemos pasado unos días de más para saborear uno de los rincones más bonitos del planeta.

La experiencia acabó en la ciudad de Manila. Como ha sido habitual durante todo el viaje, la gente quedó encantada con el producto. Es una cultura que nos llamó mucho la atención, aunque lamentamos ver la desigualdad que por desgracia aún existe en partes del país. Sin embargo, SORBOS quiso contribuir humildemente regalando pajitas a algunas de esas personas. Nuestra filosofía de vida es hacer de este un mundo mejor y creemos que trayendo las primeras pajitas biodegradables del mercado, mejoramos las condiciones de vida de los habitantes del planeta.

SORBOS continuará trabajando duro para dar a conocer el producto en el mercado entero. Sin duda, nos ha encantado Asia, pero ahora vienen otros muchos países apasionantes para dar a conocer las pajitas comestibles.

看到您的到来! O lo que es lo mismo, ¡¡hasta pronto!!