En el artículo de esta semana queremos compartir una reflexión acerca del inmenso daño que hace el plástico a nuestro planeta. No os descubrimos nada, desde luego, pero hace tiempo que la situación se volvió insostenible, y así lo hemos ido acreditando a través de infografías, artículos y datos. Es el compromiso de SORBOS, como pajitas comestibles sostenibles con el medio ambiente: qué menos que concienciar al mundo de que algo se está haciendo mal.

Como leímos hace poco en un artículo de Greenpeace, ya existen zonas del pacífico en las que existe tanta cantidad de plástico que se acumula y se forman pequeñas islas. Estas “sopas de plásticos“, como bien dicen en el artículo, afectan a nada más y nada menos que 267 especies distintas dentro del mar. ¡Y recordad que solo estamos hablando de lo que hay en el agua! Ahí, se estima que hay unos 50 trillones de fragmentos de plástico. En fin, una locura.

Muchos de esos trsorbos2illones están formados por pajitas de plástico de un solo uso. Ya os hemos dicho que las cánulas de usar y tirar constituyen uno de los residuos plásticos más comunes, y que por tanto conviene dejar de consumirlas. SORBOS no debe ser competencia de una pajita de plástico, sino una evolución, una mejora de la cánula tradicional. Somos un paso adelante, mirando por un mundo sostenible, formando parte de una era en la que exista verdadera concienciación social. En la que el mundo vuelva a ser un bien común, una joya que tenemos el gusto de disfrutar. Y en la que el mar vuelva a ser bello, azul y limpio, no el cubo de basura del planeta.

Fuente de la imagen: Greenpeace